Monómero termocurado - Michydent Dif formatos
El monómero termocurable se mezcla con el polímero en polvo para confeccionar bases de prótesis totales, parciales removibles, rebases y aparatos ortopédicos. Su principal ventaja frente al autocurable es que ofrece una mayor resistencia al impacto, menor porosidad y un nivel mínimo de monómero residual, lo que reduce el riesgo de alergias en el paciente.
Proporción y Fases de la Mezcla:
La proporción estándar recomendada por los fabricantes suele ser de 3 partes de polvo por 1 parte de líquido en volumen. Al realizar la mezcla, el material pasa por cinco etapas críticas antes de ser procesado:
Fase arenosa: Mezcla inicial con aspecto de arena mojada.
Fase filamentosa: El líquido disuelve el polvo y se forman hilos pegajosos.
Fase plástica (Ideal para empacar): La masa pierde la adhesión, es moldeable y no se pega a los guantes ni a la espátula. Este es el momento exacto para realizar el prensado en la mufla.
Fase elástica o de goma: El material empieza a endurecerse y ya no se puede moldear.
Fase rígida: Estructura final obtenida tras aplicar calor.
Protocolo de Curado Convencional (Cocción)
Para evitar que el monómero hierva (su punto de ebullición es de 100.3°C) y genere burbujas internas que debiliten la prótesis, se debe seguir un ciclo de temperatura controlado:
- Ciclo Largo (Recomendado): Introducir la mufla prensada en agua a temperatura ambiente, elevar gradualmente hasta 65°C - 75°C y mantener durante 7 u 8 horas. Esto asegura una polimerización uniforme, especialmente en piezas gruesas.
- Ciclo Rápido: Mantener el agua a 73°C durante 60 a 90 minutos, y luego subir la temperatura a 100°C (ebullición) durante 30 minutos para eliminar el monómero residual.
- Enfriamiento: Es fundamental dejar enfriar la mufla de manera lenta al aire por 30 minutos y luego en agua fría. Nunca se debe forzar el enfriamiento bruscamente, ya que esto fractura o deforma el acrílico